27/7/15

Fui multado en Lugo con corazón.


Hace cuatro meses estuve  trabajando un día en la ciudad de Lugo, acompañaba a una conferenciante que daría una ponencia sobre la inteligencia espiritual en un congreso de educadores católicos, llegamos muy temprano al lugar del evento y estacionamos el coche al frente del lugar en zonal azul, sabía que el sistema de supervisión no comenzaría hasta las 9:00 am, total era unos minutos, luego saldría un segundo y pondría el ticket, pero mi memoria me jugó una mala pasada, me distraje dentro del congreso y no me di cuenta hasta las 12:40am que no había puesto el ticket del parking.

Al percatarme de mi olvido, salí corriendo a ver si había sido multado, y efectivamente el papelito de la infracción  indicaba que había sido multado con 100€ por aparcar sin abonar el valor del estacionamiento. ¡Qué dolor!, ¡Qué rabia!, ¡Bendita mi memoria, y que falta de concentración!, pues nada, a leer las condiciones para ver si puedo gozar de un pronto pago de 50% como sucede en Madrid, pero al leer el dorso del papel, la ordenanza municipal decía;" Usted puede anular dicha factura, siempre que no se superen los 30 minutos, el pago de 1,55€ o de 7€ si se ha perdido el ticket o excede la los 30 minutos previstas de la anulación", además de si usted paga dentro de los 20 primeros días, las multas pueden llegar a reducirse a 50 euros.

No llevaba ni un euro encima, fui al cajero, retiré el dinero y antes de pagar coincidí con el agente de tráfico que me confirmó lo que había leído, añadió, además si usted quiere no pague hoy los 7€, tiene quince días para pagar esos 7€ y quitarse la multa, también puede hacerla por Internet, o llamando al teléfono tal... y de su cuenta bancaria se lo descuentan, para mí todo eso eran buenas noticias comparándolas con mis experiencias hostiles con las multas que me habían puesto en Madrid. ¡Qué buen trato!, ¡Qué misericordiosos y benevolentes! Pues, ni corto, ni perezoso y con dinero en mano, no dude en abonar en el acto los 7€, y que me suponían 93€ de ahorro. ¡Uff!

Algo debía de hacer como un gesto-respuesta ante tal benevolencia de la comunidad autónoma de Galicia, quizás ellos ni se enteren, pero por medio de esta nota quiero decirles: ¡Gracias!, por pensar con el corazón, por ser más humanos, por tener estos recursos para enmendar nuestros errores, descuidos, todo lo contrario del ánimo recaudatorio que tiene el sistema de tráfico de la comunidad de Madrid.

Ahora bien, ¿Sabías que el próximo año el Papa Francisco lo declaró el año de la Misericordia? Del 8 de diciembre de 2015, al 20 de noviembre de 2016, celebraremos. “El Jubileo extraordinario que tendrá en el centro la Misericordia de Dios”.  Será un año especial que nos permitirá experimentar lo mucho que Dios nos ama, nos llenará de esperanza, de que no se han agotado sus misericordias, que su amor es infinito y que se renueva todas las mañanas al salir el sol, que siempre hay una oportunidad para acercarnos a él…

… porque saber que tienes oportunidad de arreglar las cosas y evitar que lleguen al límite, a “últimas instancias”, te proporciona de una tranquilidad incomparable. Porque saber que existe una forma de enmendar una infracción y no pagar el precio que debías pagar realmente, supone un gozo indescriptible. Saber que te has librado de una multa gorda acudiendo a un recurso legal es un buen sistema que ayuda a una auto corrección.

Encontrarte con la noticia de que todavía tienes tiempo para cambiar una realidad, te llena de esperanza.

Aprovechemos al máximo este hermoso recurso del Jubileo de la Misericordia y hacer cuentas con El Señor, allí donde tu deuda era grande, es allí donde queda prácticamente saldada por su benevolencia.


¡El fiel amor del Señor nunca se acaba!

    Sus misericordias jamás terminan.
Grande es su fidelidad;
    sus misericordias son nuevas cada mañana.
Me digo: «El Señor es mi herencia,
    por lo tanto, ¡esperaré en él!». 

Lamentaciones 3,22-23

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